Mi calendario de adviento 2018

Un año más seguimos en casa esta bonita tradición de preparar y disfrutar del calendario de adviento.

Este año probablemente sea el último que lo haga a modo sorpresa, sin la colaboración de mis hijos.

Hasta ahora, cada año he sido yo la que se ha encargado de todo el proceso creativo de idear y confeccionar cada calendario. Ha sido mucho el amor, cariño y ganas de sorprender que he puesto en cada uno de ellos.

Sin embargo mis hijos van creciendo, de hecho, mi hijo de 14 años me llegó a preguntar si aún les iba a preparar un calendario también este año. Después , él es el primero que mira qué sorpresa ha salido cada día, antes de salir de casa hacia el instituto .

Soy consciente de que vienen tiempos de cambios, por eso doy un paso más allá y les voy a involucrar más en este proceso.

Las Navidades siempre han sido unas fiestas muy especiales, y en casa las hemos vivido mucho. Por eso quiero seguir “estirando” la magia de la navidad mientras pueda.

El año que viene les haré partícipe del proceso de idear, crear y pensar en las cosas que podemos hacer cada día en familia.

Según mi hijo, el calendario de ese año ha bajado de nivel ( esto lo dice el que casi prefería que no lo hiciera). Dice que los de años anteriores han sido más elaborados (entendéis ahora porque quiero que participen en esto ;))

Cierto es, que ha sido de los más sencillos que he elaborado, aún así, les ha gustado mucho el resultado final.

Os dejo la lista de materiales que he empleado por si os animáis a hacer uno similar el año que viene:

– Cartulinas con motivos navideños. Las mías las compré en Lidl.

– Pegamento, tijeras

– Guirnalda de luces

– Cintas washi-tape de colores vistosos.

– Gran dosis de amor y de imaginación ( de esto las madres tenemos mucho)

Espero que os hayas gustado nuestro calendario de este año. Si os animáis a hacer alguno similar, me encantaría que me etiquetarais en Instagram o me enviarais un mensaje. De verdad, me haría mucha ilusión.

Hasta pronto.

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#Carlacumple9

Hace unas semanas celebramos el cumpleaños de la princesa-pirata de mi hija Carla.

Hace un par de años, para su fiesta le organicé un taller de decoración de galletas y magdalenas. Fue todo un exito. Cada niño decoró sus galletas y se las llevaron luego a casa.

El año pasado, el día de su cumpleaños nos pilló fuera de viaje, y después, por unas razones u otras, no le pude celebrar su fiesta como ella y yo habíamos planeado.

Por eso este año y desde que empezaron las clases, empezó a insistir en que este año nada de viajes, que ella quería su fiesta. De hecho negoció con la abuela que le dejara hacerlo en la casa de campo, y todo esto a mis espaldas.

Ella quería que le preparara otro taller para ella y sus amigos. También me hizo dos peticiones un tanto extrañas : quería donuts y palomitas. No me preguntéis por que peregrina razón quería esto en su merienda. Como soy una mamá blandita cedí a la primera sin apenas oponer resistencia.

El taller que les preparé, fue de como crear su propia capeta de clip (clip board). Como veis en las fotos hice un despliegue de medios importante. Es lo que tiene poder hacer este tipo de cosas en #casapadres, en la mía esto seria impensable.

Los amiguitos de mi hija no salían de su asombro cuando vieron que ellos podían decidir colores, decoración …. Finalmente la sorprendida fui yo. Me di cuenta de que da igual que sean niños o niñas, si una actividad les gusta, dejan volar su imaginación y son igualmente creativos unos que otros.

No tengo fotos del proceso de pintura, porque mi asistente ( mi hijo de 14 años) en el ultimo momento pensó que era más interesante quedar con sus amigos en casa para ver una película. ¡¡Uff !! esto de la pre adolescencia me va a dar para más de un post.

En fin que me desvío del tema. Para hacer este taller los materiales que empleamos fueron los siguientes :

– Chapas de madera de 35×45 ( las encargué en una ferretería y me las cortaron al instante.

– Pinzas ( estas las compré en Tiger)

– Pintura de tiza ( yo emplee de la marca La Pajarita, pero hay muchas otras marcas en el mercado)

– Washi tape ( de esto nunca hay suficiente )

– Cola blanca.

– Papel adhesivo con efecto pizarra negro.

– Pegatinas con mensajes molones.

– Ganas de pasarlo bien.

Para mi fue my enriquecedor ver como les iban ocurriendo las ideas, como las ponían en marcha, como se ayudaban y aconsejaban entre ellos. Todos estuvieron muy receptivos y participativos.

Lo mejor fue cuando vinieron sus papás a recogerles. Ver la cara de emoción con la que les explicaban sus creaciones, no tenia precio.

Cuando se fueron los invitados y ya una vez recogido todo el despliegue de medios, mi hija me dio un abrazo y me dijo : MAMÁ MUCHAS GRACIAS. Esto me llegó al alma. Sólo por ese momento, ya valió la pena todos los preparativos.

Si os ha gustado esta manualidad , os animo a que la hagáis en casa con vuestros peques. Me encantaría ver las creaciones de vuestros pequeños artistas.

Hasta pronto

Inspiración : Calendarios de Adviento

¡Cómo pasa el tiempo de rápido!. Hace tan solo unos días estábamos disfrutando de las tan ansiadas vacaciones de verano, y ahora vas a cualquier gran superficie, y ves en el lineal los turrones y los polvorones ya colocados.

Yo por mi parte, como soy una “ansias”, estoy buscando ya inspiración para el Calendario de Adviento de esas navidades. Sigue leyendo

Atlas del Mundo: Libros originales

Lo sé he estado desaparecida varios meses.

Este post lo tenía en mente desde hace bastante tiempo , pero como siempre, nunca encontraba el momento para publicar.

Siguiendo la linea del post anterior Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes os voy a comentar acerca de este otro libro para niños, que me parece súper interesante.

En realidad no se trata de un libro propiamente dicho. ¿Quién de vosotros de pequeño no tuvo en casa un atlas? A mi me encantaba fisgar en sus páginas, ver las banderas, las ciudades y fantasear con viajes a todas y cada una de ellas. Sí, yo era así de “rarita”, que se le va a hacer.

El año pasado vi la portada de este libro en una librería, y de repente me acordé de aquellas tardes cuando era pequeña, en las que no había tanto “dispositivo” como hay ahora. Nada más abrir la primera página quedé enamorada de las ilustraciones. Era ideal para iniciar a mis hijos a la geografía, e incitar su curiosidad por saber acerca de otras culturas, países y tradiciones. Además no hay mucho texto, y el poco que hay, es muy ameno.

Si embargo esto no queda aquí. Cuál es mi sorpresa que junto con el libro se podía adquirir también uno de actividades. Está genial, porque aquí nuestros hijos pueden dejar volar su imaginación y creatividad.

En casa nos sentamos la princesa-pirata de mi hija y yo, y pasamos tardes enteras entretenidas. No se a cual de las dos le gusta más.

Estoy segura que cuando éramos pequeños, a más de uno le hubiera encantado haber tenido una atlas como este en casa, en vez de los “tochos” aburridos que había entonces.

Si os gustan los libros especiales/originales, este no puede faltar en la biblioteca de vuestros hijos. Estoy segura que este año más de algún rey mago dejará este libro en alguna casa. 😉😉

¿Conocíais este libro? Contadme vuestra opinión

Hasta pronto.

Fotos Tesoro de Mamá